Estadísticas y trabajos de investigación acerca del
Programa Jefes de Hogar generados por la Unidad de Monitoreo.
La mayoría de los beneficiarios son mujeres (70,5%). El grupo etario de 26 a 35 años es el más numeroso con el 36,1%, seguido del tramo de 36 a 45 años (27,7%). De esta manera, cerca de dos tercios de los beneficiarios (63,8%) tiene entre 26 y 45 años.
En el mes de Octubre, 10.010 beneficiarios abandonaron el Programa para incorporarse a un empleo registrado, lo que arroja un promedio de más de 330 beneficiarios del Programa que se insertan laboralmente por día. Estas bajas representan poco más de la mitad (53,5%) del total de bajas del Programa del mes en curso y el 6 por mil de los beneficiarios que continúan percibiendo el beneficio.
Esta salida hacia el mercado de trabajo, por parte de los beneficiarios del Programa Jefes de Hogar, se produce en el marco de la Ley 25.877 y los decretos 817/04 y 2013/04 que establecen las reducciones de las contribuciones patronales y un conjunto de políticas activas dirigidas a promover la inserción laboral de beneficiarios.
A nivel regional se observa que el mercado laboral de la región sur es el que ha absorbido más beneficiarios del Programa en proporción al total de éstos (12,1 por mil). La provincia que más se destaca en este sentido, es Chubut que tuvo 19,6 incorporaciones al empleo registrado cada mil beneficiarios. Por el contrario, la región del NOA mostró la menor proporción de ingresos al mercado laboral (5,5 cada mil beneficiarios), sin embargo, es una provincia de Cuyo, La Rioja, la que tuvo menos (3,8 cada mil beneficiarios).
En términos absolutos, la región del Centro (conformada por la Ciudad de Buenos Aires y las provincias de Córdoba, Santa Fe y Buenos Aires) registró el mayor número de incorporaciones, con un total de 5.786. En las provincias del NOA se sumaron 1.368 personas, siendo Tucumán, con 409, la provincia con los índices más elevados. En la región del NEA se incorporaron 1.534 y fue el Chaco, con 470, el estado provincial con mayor cantidad de beneficiarios que retomaron su status de trabajadores. En el sur del país se verificaron 631 casos, de los cuales 170 se produjeron en Neuquén. En la región de Cuyo, la incorporación al empleo registrado alcanzó a 691 trabajadores, siendo Mendoza, con 359, la provincia que registró el mayor índice.
Desde otro punto de vista, se observa que los varones consiguieron insertarse en empleos registrados con mayor facilidad que las mujeres. Del total de beneficiarios incorporados, dos tercios (66%) fueron varones. Se advierte que la distribución por sexo de los beneficiarios que se incorporan al empleo registrados es inversa a la del total de beneficiarios del Programa. Los beneficiarios de 26 a 35 años fueron los que mayor éxito obtuvieron, con un 35% de incorporados a la actividad productiva formal. Los más jóvenes y los mayores de 45 años, tuvieron que enfrentar mayores obstáculos para insertarse.
Desde Octubre de 2003 a la fecha, un total de 396.568 beneficiarios del Programa han pasado por la experiencia de estar ocupados en un empleo registrado. Actualmente, el 13% ha regresado al Programa y continúa percibiendo el beneficio. Mientras que 344.310 – el 87% restante de los beneficiarios - permanecen fuera del mismo muy probablemente vinculados al mercado laboral.
Desde mediados del año 2003, la mayor cantidad absoluta de incorporaciones en un empleo registrado se registran en la Provincia de Buenos Aires donde 170.080 beneficiarios pasaron por esta situación en algún momento del periodo. Estos representan el 43% de todas las incorporaciones a un empleo registrado de todo el país. Por otra parte, las Provincias con menos ingresos al mercado laboral formal desde mediados del año 2003 son Tierra del Fuego (1.419), Santa Cruz (1.953) y La Pampa (2.081).
Sin embargo, si relacionamos los movimientos hacia un empleo registrado con la cantidad de beneficiarios liquidados de cada provincia, vemos que las de mejor performance son Tierra del Fuego y Santa Cruz, con 29,2 y 27,8 incorporaciones cada mil beneficiarios respectivamente.
Las Provincias con menor proporción de incorporaciones a un empleo registrado con relación a la cantidad de beneficiarios son Chaco y Formosa, 3,9 y 4,5 incorporaciones cada mil beneficiarios respectivamente. En líneas generales, las provincias del NEA y NOA son las que tienen menos incorporaciones con relación a la cantidad de beneficiarios que poseen.
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